Entrevista a Manuel Huerga
Un instante preciso: cuando la creación se manifiesta en estado puro
Jorge Drexler y Manuel Huerga.
El título mismo de este documental con vocación de exhibirse en las salas comerciales ya es una magnífica declaración de lo que vamos a encontrarnos dentro. Un instante preciso, un momento único y mágico, que según su director se va fraguando en cada toma desde la más completa improvisación y sin guión alguno.
"El título es de Jorge. Durante el rodaje los dos íbamos jugando con palabras y tanteando diferentes títulos, y uno de los que Jorge repetía con frecuencia era Un instante preciso, aunque también apostaba por otro que recordara fonéticamente a Barcelona, como Marsonora. Pero la verdad es que ni él ni yo sabíamos muy bien cómo sería la película una vez terminada", asegura Huerga.
"Para mí" -añade- "el título que mejor definía lo que estábamos haciendo, aunque con poco futuro puesto que ya se lo había inventado Paul Auster, era La música del azar, por la sencilla razón de que trabajábamos sin guión. Yo simplemente me dedicaba a observar y grabar todo lo que iba sucediendo a lo largo de aquellos diez días. Dicho así puede parecer algo temerario, pero Jorge es un torrente de creatividad dentro y fuera de los escenarios, y en cierto modo me sentía tranquilo porque en todo momento sucedían cosas divertidas o interesantes".
Durante diez días y sucesivos conciertos en poblaciones cercanas a Barcelona, el director de cine de Salvador, fue descubriendo un artista especial, abierto y dicharachero que sorprendía tanto dentro como fuera de los conciertos. "Le iba descubriendo sobre la marcha. Cuando me enfrenté al montaje me di cuenta que lo que estaba haciendo era dar vueltas sobre el personaje sin prestar demasiada atención a los aspectos cronológicos de aquella pequeña gira o personalizar los lugares por los que habíamos pasado, porque me resultaba mucho más interesante seguir el hilo de sus improvisaciones y, en cierto modo, ser testigo del instante preciso en el que la creación se manifiesta en estado puro. Sólo entonces pude llamar a Jorge para decirle que por fin había conseguido dar sentido al título que él proponía".
En blanco y negro
Sorprende también la ausencia de color a la hora de captar el inmenso calor del público que desprende la película. Pero para Manuel, el blanco y el negro permiten unificar todos los conciertos de aquella gira como si fuera uno solo, ya que tanto la austera escenografía como el vestuario siempre permanecen iguales.
"Ésta fue la única condición que puse al aceptar el proyecto, en parte porque me apetecía (el blanco y negro suele mirarse con desdén y recelo desde el punto de vista comercial) pero también para sentirme más libre y seguro en un rodaje que se preveía muy abierto a la improvisación. Jorge estuvo de acuerdo de inmediato porque a los dos nos gustaban referentes tan buenos como el Don’t look back, de D. A. Pennebaker sobre la primera gira de Bob Dylan por Inglaterra, o algunos de los últimos documentales de Madonna. El blanco y negro, además, en rodajes tan abiertos a la improvisación y en lugares y momentos difíciles de controlar por la luz, ayuda a homogeneizar el material", puntualizó el cineasta.
Respecto a lograr la invisibilidad de toda la infraestructura (cámaras, micros, etc.) para conseguir que, tal como afirma el protagonista “uno casi se olvide de que le están grabando", el director de "Un instante preciso" aclara que hacerse invisible es imposible, pero que hay que romper el hielo con rapidez y conseguir llegar a un clima suficientemente relajado como para que las actitudes, los gestos y las conversaciones registradas acaben siendo naturales. "Para lograr ésto creo que el secreto es intentar integrarse en su mundo, ser aceptado como uno más de la familia y compartir todos los momentos, buenos o no tan buenos".
De premios, críticas y propósitos
De un encargo de la productora Ovideo TV para recoger la experiencia de una pequeña gira del oscarizado Jorge Drexler en noviembre de 2007 al entusiasmo generado por el descubrimiento de un personaje cálido, entusiasta y con el que nunca se sabe que ocurrirá sólo hizo falta que transcurrieran diez días y 90 minutos de metraje. Ningún propósito ni guía previa, sólo las ganas de fotografiar al compositor uruguayo y hacerlo dignamente.
Pese a lo poco comercial del género -documental- para el director, el espíritu de las experiencias vividas durante la gira y el rodaje es lo que engancha verdaderamente al espectador. "Tanto en el festival de cine de Málaga como en las ocasiones en las que han visto la película, las personas parecen completamente cautivadas con el personaje, que se los mete literalmente en el bolsillo, y que actúa dentro y fuera del escenario como un poderoso imán".
Por este motivo, el reconocimiento del Premio del Público en la sección oficial del Festival de Málaga de Cine Español resulta especialmente significativo para Manuel. "Que te premie el público, mucho más honesto y crítico también, resulta muy halagador. Me emocionó especialmente dado que éste es un juicio mucho más auténtico que el de ningún jurado, que siempre está más condicionado por múltiples factores".
"Pero la clave del éxito es Drexler, una vez más". El cineasta le devuelve gran parte del mérito de su película y subraya que el artista es capaz de hacer sentir especial a cualquiera que se le acerque.
Un instante preciso que no conviene perderse.








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1 Comentarios
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1 por Mario 05/09/2009 10:37
¡¡Felicidades!! qué estupenda entrevista. Me gusta Drexler pero después de leerles, meapetece mucho ver la película de Huerga. Espero poer acercarme. Un saludo
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