Cuentacuentos
“Hay que investigar, generar nuevas propuestas y mestizar. Cada recurso puede alimentar el cuento”
“Los cuentos -¡ y toda la literatura!- nos presentan los grandes temas de la vida: la transformación y el crecimiento, el amor y la muerte, la incomunicación, el viaje..., de la misma forma nos ofrecen las herramientas para conocer el mundo y para saber lidiar con mejor suerte en él. Los cuentos nos meten en una realidad mágica donde podemos tentar a la fortuna una y otra vez y vencer, ¡quizás!, al dragón. Tanto más leamos y escuchemos más le conoceremos.”
Ésta es la convicción del clown y narrador de historias Alex Torregrosa, que ha puesto en marcha numerosos espectáculos basados en la técnica del kamishibai y el teatro con objetos. Miembro de The International Kamishibai Association of Japan, Torregrosa y su teatro El paraguas abrirán el próximo día 7 las sesiones de Cuentacuentos del Festival VivAmérica 2009 con la narración oral “El viaje de Piotor”. En ella, Piotor, un inmigrante que va a Latinoamérica descubre, entre otras muchas cosas, que los insectos pueden enseñarle infinidad de temas.
Torregrosa ha hablado en exclusiva para nuestra página sobre su espectáculo y la magia que rodea a las narraciones orales para el

público más exigente: los niños.
¿Qué falta hoy en día en los espectáculos para niños?
Una función para público infantil debería pasar por el mismo proceso creativo y de investigación, por el mismo rigor que una propuesta destinada al público adulto. No vale cualquier cosa. No me atrevo a decir lo que falta pero si lo que creo que es imprescindible.
¿Cómo se debe contar un cuento para que nunca se olvide?
Yo tengo mucho respeto a los cuentos. A veces vinculamos el mundo de los cuentos sólo con la palabra y olvidamos que contar es también una experiencia teatral que necesita de un cuerpo, de un ritmo, de una presencia escénica... El cuento tiene que salir de la palabra y también del cuerpo y de su dinámica de movimiento. El cuerpo genera así una impronta en el espacio, esa impronta enfatiza y dota a la palabra de una potencia que hace que el cuento no se olvide.
¿Qué resulta más mágico a la hora de subirse aun escenario frente a un público infantil? ¿Y más difícil?
Los niños son un público muy exigente. Si algo no les gusta se van, ya sea física o figuradamente. Mantener una función para los niños exige mucha concentración, cuestionarse siempre si el ritmo es el adecuado y reaccionar ante lo que piden. La estructura de tu sesión puede funcionar pero una parte se crea allí en el momento mismo de contar. Eso es lo difícil.
Para mi lo más mágico son aquellos momentos en los que veo en sus ojos que juntos nos hemos transportado a otra realidad.
¿Qué propone el Paraguas teatro que no se encuentre en otro lugar?

Nosotros hemos investigado diferentes técnicas de narración oral basadas en la imagen y hemos llevado a cabo un mestizaje.
Nuestra propuesta se basa siempre en una reinterpretación del kamishibai y del uso de la ilustración; desde el kamishibai a la linterna mágica o a la proyección sobre objetos. Usamos además ilustración original tal y como se debió hacer en Japón en sus comienzos. Aurora Portillo, Helena de Mingo o Susana Bañuelos han hecho un magnífico trabajo con las ilustraciones
Por otro lado, a la hora de narrar usamos la técnica de la máscara del clown. Ello nos lleva a un estado de escucha y de conexión muy particular con el público.
¿En qué consiste la técnica del kamishibai y el teatro con objetos?
El kamishibai nació allá por el siglo XII en Japón. Esta técnica era utilizada en los templos budistas para contar historias con un enfoque moral. El relato se apoyaba además en ilustraciones que iban saliendo de un teatrillo de madera. El kamishibai -significa “drama en papel” -generó mucha ilustración de gran calidad.
Por otro lado, un objeto tiene una proyección particular, un pulso, un universo mágico que puede despertar con la manipulación. Los objetos, al darles un uso diferente, se meten en el mundo de los cuentos. Así una horma de zapatero es un barco a la deriva, una bolsa de basura el mar embravecido, una chaqueta todo un personaje...
Nombre dos o tres referentes de espectáculos infantiles orales que le parezcan interesantes dentro del universo latinoamericano
La compañía argentina “Los bufones teatro de títeres” con “El gran delirio de Anacleto y Cascarrabias” me cautivó por su esmeradísimo trabajo.
¿Qué queda por hacer?
En mi opinión hay que seguir investigando, generar nuevas propuestas y siempre mestizar, no sólo la técnica sino todo lo demás. Cada recurso puede alimentar el cuento.






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1 Comentarios
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1 por Luis Honorio Berrezo 04/10/2009 21:37
Nunca hubiera pensado que hubiera "tanto" detrás de una sesión de cuentacuentos. Interesantísima la entrevista, dan verdaderas ganas de acercarse a escucharlo. ¡Qué pena estar tan lejos!
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