CABO POLONIO. URUGUAY. Foto enviada por Inés Ruiz
América es un viaje. Un viaje por la cultura, por la alegría y por la naturaleza... Y si se trata de ofrecer un Blog "diferente" qué mejor que sea un "Blog Viajero". Un Blog que recorra América, de Cartagena de Indias a Patagonia, pasando por Santiago de Chile, Buenos Aires o algún punto remoto del Amazonas. Y para que el viaje sea completo, cada mes, le pasaremos el testigo a un Editor que esté recorriendo América Latina para que nos cuente su aventura. Desde aquí, pubicaremos, Post a Post, día a día, las fotos de cada momento... Si quieres ser Editor escríbenos a [email protected]... O si te hace ilusión contarnos tu viaje... ya sabes, nosotros contamos contigo.


2

México a vista de pájaro

Alfonso Suárez Pecero
México
04/11/2013
México / Alfonso Suárez Pecero
Fotos de:Alfonso Suárez Pecero
Texto de:Alfonso Suárez Pecero
enviar a un amigo
Una sensación de decadencia que se desvanece cuando uno descorre el velo de los prejuicios...

Esto hoy va de pueblos mexicanos. Cables negros que chirrían entretejiéndose en una malla de cobre que secciona cielos cerúleos. Infinitas medianeras de ladrillos ennegrecidos que cuartean la vida humana. Más cables y cordeles en azoteas. Cubiertas planas coronadas con negros tinacos de rotoplás homogeneizando un paisaje que, señores, no deja de ser cultural. Antenas. Lonas publicitarias. Más cables. Verdes manchones arbóreos esparcidos por doquier. Y pares de torres esbeltas, o achatadas, que se alzan con su cruz de neón orgullosas sobre el resto de edificaciones sumisas.

A simple vista de pájaro el panorama que entraña cualquiera de los tantos pueblos mexicanos visitados genera una ligera sensación de decadencia, entre asumida y consentida, que, sin embargo, se desvanece cuando uno se atreve a descorrer el velo de los imperturbables prejuicios. 

Al menos así le pasa a quien por sus calles deambula sin el estrabismo de muchos mirreyes mexicanos, guiris europeos o excéntricos gringos, que tienen un ojo apuntando al frente y el otro a su ombligo. Para estos que se mueven como plantas perennes, que no enraizan más que en sus macetones dorados, todo entrará dentro de la categoría de lo ranchero; sin embargo, tras este calificativo tan manoseado se devela una realidad tan rica como diversa, tan pobre como auténtica. 

El visitante sensible se maravillará con el aspecto de las fachadas de una planta, coquetas y austeras a la vez, de colores fuertes y chillones combinados entre la pared y los recercados de los vanos; con heridas que devuelven la mirada silenciosa de los bloques apisonados de adobe; con puertas y ventanas de madera, ciertamente desvencijadas, que se visten con infinitas gamas polícromas debidas al descascarillado de una pintura que se hace irremediablemente vieja; y con muros de corrales por los que asoman, sosegadas, el ramaje de las alegres buganvilias o los altivos aguacates.

Se sorprenderá del mismo modo con los jardines que visten las plazas de armas, en cuyo centro el kiosco, vivo y orgulloso, continúa latiendo fuerte, mostrando los signos vitales saludables de un buen corredor. En su entorno se disponen numerosos bancos de forja, en los que siempre se verán los mismos eternos ancianos de sombreros y miradas sabias. Y niños, muchos niños. Y en uno de los lados: el mestizo templo de dos torres gemelas, siempre presente, siempre protagónico y sin ningún atisbo de que pueda perecer de afonía. 

Pero no es el elemento arquitectónico lo que más pasma el alma del viajero. No. Si de arquitectura se tratase, podría quedarse con los cascarones de los pueblos de la Europa mediterránea, por ejemplo, cuyos conjuntos históricos padecen de una estremecedora armonía congelada. En este plano, muchas de las localidades mexicanas solo podrían presumir de las cuadras centrales de la población, y aún así tendrían que vérselas con una tropa invasora de elementos distorsionantes. Lo que realmente llama la atención en los pueblos mexicanos es la diversidad y la viveza de sus expresiones de vida.

Es en éstas donde se atesora la verdadera riqueza. Son estas expresiones donde uno puede encontrar las lecciones de vida y los tesoros vivos más extraordinarios. Es la genialidad de su cultura tradicional la que desencadena la emoción. La permanencia de oficios ya extintos en otras latitudes, la consagración de familias y poblaciones completas a la elaboración de coloridas artesanías, como las esferas de Tlalpujahua o el papel picado de San Salvador Huixcolotla, la supervivencia de usos ancestrales, los animados puestecitos de exóticas vituallas o el realismo mágico que impregna todo constituyen meros ejemplos de la diversidad cultural mexicana. 

Una diversidad que, sin embargo, no es demasiado atendida por quienes mandan y ordenan en México, quienes no acaban de comprender que el principal recurso valedor de su territorio y su idiosincrasia lo constituye sus gentes. 

Aviso: Casa de América no se hace responsable de las opiniones vertidas por los blogueros.

 

Comentarios

13 Feb , 14
Aurora México siempre será México!!!

13 Feb , 14
Viva! Y que viva México!!! Aurora
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Insert Flickr images: [flickr-photo:id=230452326,size=s] or [flickr-photoset:id=72157594262419167,size=m].
  • Email addresses will be obfuscated in the page source to reduce the chances of being harvested by spammers.

Más información sobre opciones de formato

ESTE MES:
Mario Daniel Villagra

Nació en 1987. Docente , periodista e investigador. Editó El barrio del tambor, la marca negra en el bicentenario (dos ediciones); Agmer. Un gremio escuela; Poemas del Principiante . Salió en Antología Poética de Juan Laurentino Ortiz (Arg.) y en la Revista Digital Literatura y Poesía, de México. Productor de la serie audiovisual Su móvil, nuestro móvil.

OTROS VIAJEROS:
Giorgiana Martínezgarnelo y Calvo
Julie Sopetrán
Sonia Ibáñez y Kevin S. Fox
Sarah Y. Richards
Karina Claramunt
Kristina Velfu
Alfonso Suárez Pecero
Helena Rodríguez Calatrava
Adriana C. Briceño
Pilar Sierra
Victoria Rodríguez Insa
Gabriela Mazzuchino
Gloria Lisbeth Graterol
Greta Campo
Mónica Otero
Adan Nieto
Roberto
Nacho Masián
Emi Arias e I.L.F.
Manuel Mestre y Beatriz Bañón
Paco Gómez Nadal
Elizabeth Guevara
Alfredo Arnulfo
Luis Arenas
Mirelis Morales
Patricia Guerrero
Karen Ulloa León
Bernardo Gutiérrez
Cristina Zabalaga
Magdalena Gorosito
Alejandro Blanco
Natalia Fares
Fernando Álvarez
Nicolás Villamizar

Ellos nos han regalado la experiencia de sus viajes ¡Gracias!