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4 000 ECUATORIANOS RESIDENTES EN ESPAÑA ESTÁN INTERESADOS EN PLAN DE RETORNO DE ECUADOR

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El regreso de los inmigrantes a sus países de origen debería efectuarse en un marco de "voluntariedad, dignidad y sostenibilidad", aseguró hoy el responsable en España de la Secretaría Nacional del Migrante (Senami) de Ecuador, Óscar Jara.

En términos similares se expresaron el cónsul general de Uruguay en Madrid, Mario Ferrari, y Josune Huidobro, mediadora social del Centro Hispano Boliviano, en Madrid, en una mesa redonda celebrada en la Casa de América bajo el título "El dilema del retorno de los emigrantes".

Los tres ponentes expusieron sus opiniones en torno al conflicto generado por la crisis financiera y económica en Europa, que, al afectar a los inmigrantes, ha supuesto el regreso de muchos de ellos a sus países, no siempre, según ellos, en las mejores condiciones.

Óscar Jara reiteró la idea de que "el regreso debe estar basado en derechos", de modo que "mejore o mantenga las condiciones" de vida de los ciudadanos migrantes.

También hizo hincapié Jara en que es preferible la palabra "regreso" a "retorno", pues esta última -dijo- "está devaluada" a raíz de la Directiva europea sobre el retorno de inmigrantes, "vista más como una expulsión que atenta contra la libre movilidad de las personas".

El líder ecuatoriano destacó la política de regreso de emigrantes desarrollada por el Gobierno de Ecuador, que en un principio generó "mucho escepticismo" pero que hoy por hoy genera en Madrid unas 60 peticiones diarias de información".

Según Jara, en los últimos cinco meses, unas 4 000 personas se interesaron por los mecanismos de regreso a Ecuador y de ellas un 10 por ciento regresó a su país.

En su opinión, lo más importante es que los inmigrantes que deciden regresar a su país puedan contar con medidas como las ecuatorianas, que permiten regresar con cierto menaje, herramientas para su trabajo y ayudas para reinsertarse en la sociedad.

El cónsul uruguayo destacó que en los últimos 40 años salieron de su país unas 500 000 personas, la mayoría de las cuales residen hoy en Argentina, Estados Unidos y España.

El funcionario destacó que entre 80 000 y 90 000 ciudadanos de su país residen en España, aunque no cuantificó el número de personas que pudieran querer regresar al país.

Ferrari compartió la idea de que "las condiciones del regreso deben ser favorables" para que el emigrante pueda incorporarse en buenas condiciones a una sociedad, como la de Uruguay, que "está interesada en que (los emigrantes) sigan siendo parte de ella".

El cónsul explicó que la Administración uruguaya cuenta con unos consejos consultivos encargados de velar por las condiciones de regreso favorables para sus expatriados, muchos de los cuales fueron "catapultados" fuera del país por la crisis económica de 2000.

Según Ferrari, los uruguayos disponen de una Oficina de Retorno y Bienvenida que, como en el caso de Ecuador, proporciona estímulos y facilidades a quienes deciden volver al país, porque "el emigrante es un recurso, no un problema".

Huidobro, del Centro Hispano Boliviano que gestiona en Madrid la Asociación de Cooperación Bolivia España (ACOBE), dijo que "la situación en la que quedan los inmigrantes en medio de la crisis depende, según qué colectivos, de si quedan desempleados pero fueron regularizados, si tienen una trayectoria laboral, ahorros, cuentas saldadas o inversiones en sus países".

En concreto, con respecto a los bolivianos, Huidobro explicó que "la mayoría no tiene su documentación en regla y por eso no tienen derecho a paro ni a otras prestaciones".