Reconsiderar la historia de Estados Unidos desde lo hispano
Entrevistamos al cineasta y director de fotografía José Luis López-Linares, con motivo del estreno del documental We the Hispanos: España, raíz de Estados Unidos, proyectado en Casa de América en un pase especial antes de su estreno oficial el próximo 17 de abril. La película cierra una trilogía dedicada a explorar la idea de la Hispanidad, iniciada con España, la primera globalización (2021) y continuada con Hispanoamérica, canto de vida y esperanza (2024).
Aunque hoy se presenta como un ciclo coherente, López-Linares explica que el proyecto no nació como una trilogía planificada. Cada película surgió como una continuación casi natural de la anterior, impulsada por la recepción del público y por la sensación de que aún quedaban aspectos esenciales por contar. We The Hispanos traslada ahora la mirada a Estados Unidos, un país que el director considera clave para comprender el presente de la comunidad hispana, recordando que se trata del segundo país con más hispanohablantes del mundo, solo por detrás de México.
López-Linares explica que su forma de trabajar rehúye el guion cerrado. Las entrevistas, las localizaciones y los temas van apareciendo durante el proceso de investigación y rodaje, y es en la sala de montaje donde la película termina de encontrar su forma definitiva. Este método, más típico del género documental, le permite manejar un proceso creativo más orgánico y abierto a descubrimientos inesperados. Más allá de los grandes relatos históricos, el director presta atención también a comunidades y realidades menos conocidas, como la presencia e influencia afrodescendiente en la Florida española, ofreciendo de esta manera una imagen más compleja y diversa de lo que se suele entender por Hispanidad.
En ese sentido, charlamos sobre el papel de la cultura como un elemento de unión entre comunidades muy distintas. López-Linares señala que durante décadas los distintos grupos de origen hispano han vivido en gran medida separados —mexicanos en California, cubanos en Miami, puertorriqueños en Nueva York—. Sin embargo, con el paso del tiempo esas fronteras internas se han ido diluyendo, y el contacto cotidiano entre personas de distintos países está favoreciendo el reconocimiento de una identidad cultural compartida.
Por otra parte, el documental articula un equilibrio consciente entre expertos anglosajones y de habla hispana, tanto en el uso de las lenguas como en la procedencia de las voces expertas que lo conforman. Esta decisión no es solo formal, sino profundamente estratégica: la película busca interpelar directamente al público estadounidense en su conjunto, incluyendo a quienes no se identifican como hispanos. Al situar parte del relato en voces académicas y culturales del propio país, López-Linares nos habla de fortalecer un espacio de reconocimiento interno, invitando al espectador anglosajón a reconsiderar la historia de Estados Unidos como un proceso también atravesado —desde sus orígenes— por la presencia y la influencia hispana.
El objetivo final del director es provocar una reacción de sorpresa en el espectador. Ese asombro por descubrir que la historia pudo haber sido contada de otra manera es, precisamente, el punto de partida que propone We The Hispanos: mirar el pasado con otros ojos para entender mejor la realidad cultural del presente.