“Fuimos monitoreados por el propio gobierno”: Aos Fatos frente a la desinformación en Brasil
6/7/26. Entrevistamos a Tai Nalon, directora ejecutiva de Aos Fatos, a propósito del premio Rey de España al Medio de Comunicación de Iberoamérica que recibe por el trabajo de Aos Fatos. Nos explica cómo este medio brasileño ha logrado sostener un volumen de alrededor de 19.000 verificaciones sin perder rigor.
Para ello, afirma, ha sido clave combinar tecnología propia y criterio periodístico: “Necesitamos herramientas que automaticen nuestro trabajo” para liberar tiempo y recursos, pero siempre con “curaduría humana” para decidir qué se publica, qué merece investigación y con qué lenguaje llegar al público.
Nalon señala que la inteligencia artificial no ha creado la desinformación, sino que ha acelerado un proceso previo de desintermediación y pérdida de confianza en instituciones como el periodismo, la ciencia o la academia. “Las noticias falsas son la punta del iceberg” de problemas más estructurales en la forma en que nos comunicamos, advierte.
Sobre las plataformas digitales, subraya la dificultad de exigir responsabilidades a empresas con un poder que “muchas veces atraviesa el poder de un Estado nacional”. A su juicio, estas compañías ofrecen “un servicio público” sin responder siempre de forma adecuada a las legislaciones locales, lo que complica la lucha contra campañas de desinformación, fraudes y delitos digitales, especialmente en países del sur global.
En el caso de Brasil, Long destaca el papel de Aos Fatos en el seguimiento de discursos de odio, negacionismo científico, ataques a la democracia y campañas contra las urnas electrónicas. Ese trabajo permitió construir “un acervo de datos bastante relevante” sobre los actores y redes detrás de la desinformación.
También recuerda que el medio fue vigilado durante el gobierno de Jair Bolsonaro: “Fuimos monitoreados por el propio gobierno”, algo que, aunque lamentable, demuestra, según ella, que sus investigaciones eran percibidas como una amenaza para las agendas extremas.