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Marcelo Piñeyro

Marcelo Piñeyro se confiesa

Cine Casa de América

La sala de la Casa de América es, indiscutiblemente, un fuerte referente para todo el cine latinoamericano. Todas las tendencias de nuestras cinematografías tienen allí su sitio y su lugar de encuentro.

En mi experiencia personal, sólo tengo buenos recuerdos de esta sala. Desde la primera exhibición en España de Cenizas del paraíso pocos días antes de ser distinguida con el Premio Goya, a una retrospectiva de mis películas que realizaron previo al estreno en España de Plata quemada, que también tuvo en esta sala su primera proyección en territorio español, pocos días después de haber sido elegida para clausurar el Festival de Venecia de ese año. Todas estas proyecciones fueron seguidas de maravillosos encuentros con el público, a partir de coloquios sabiamente organizados por la Casa de América. También Kamchatka tuvo su primera proyección en territorio español en la sala de la Casa de América. Y también asocio la sala a colmadas y entusiastas proyecciones de El método y Las viudas de los jueves.

En todos los casos, la Casa de América nos abrió el camino para lograr la exitosa recepción que estas películas recibieron luego por parte del público español. Pero fue mucho más que eso. Cada proyección significó un encuentro profundo con el público que colmaba la querida sala. Querida por el público que la llena y por nosotros, los realizadores de las películas que allí se proyectan. Querida porque nos permite conocernos, descubrir cuanto tenemos en común y nos desafía a grandes sueños compartidos.

Marcelo Piñeyro (Argentina)
Director y guionista