cine

Partes de una familia

Diego Gutiérrez

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Presentación de Partes de una familia y coloquio después de la proyección con la participación del director, Diego Gutiérrez, y Elena Fortes.  Del 7 al 11 de mayo, Casa de América presenta la muestra 'El documental mexicano: Carta blanca a Elena Fortes', en el marco del Festival Internacional de Documentales – Documenta Madrid 13. México-Países Bajos / 2012 / 83' (+12) www.partsofafamily.com Dirección: Diego Gutiérrez. Producción: Diego Gutiérrez y Bonanza Films. Productores: JB Macrander, Harmen Jalvingh, Diego Gutiérrez . Fotografía: Diego Gutiérrez. Montaje: Danniel Danniel. Sonido: Mark Glynne. Música: Tembembe Ensamble Continuo. Realizada con el apoyo de IMCINE-FOPROCINE (México) y del Binger FilmLab (Países Bajos). Sinopsis: Gina y Gonzalo viven en una formidable casa ubicada en un vasto terreno junto a la ciudad de México. Muros con alambre de púas mantienen distante al mundo exterior. Es su hijo, el cineasta Diego Gutiérrez, quien nos cuenta su historia. Partes de una familia es el retrato de cómo una relación entre dos personas, tras el pasar de los años, puede ir de un gran amor a una prisión asfixiante. Una historia universal de amor, tan dulce como amarga. Fecha: sábado 11 de mayo de 2013. Hora: 19.30. Entradas: General+colectivos 4 euros. Desempleados: 1 euro.  
Premios Mención Especial Festival Internacional de Cine de Morelia, 2012. Premio de la FIPRESCI Thessaloniki International Documentary Festival, Grecia, 2013. Festivales Festival Internacional de Cine de Morelia, 2012. Ambulante - Gira de Documentales. México, 2013. Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, Colombia, 2013. Thessaloniki International Documentary Festival, Grecia, 2013. Latin American FF Utrecht, Netherlands, 2013.  
Diego Gutiérrez (México, 1966) Cineasta, artista visual y fotógrafo. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en México, en la Rijksakademie van Beeldende Kunsten y en el Binger Filmlab, ambas en los Países Bajos. En 1998 fundó El Despacho, una iniciativa que relaciona a artistas visuales con personas de otras disciplinas para desarrollar proyectos de cine documental por medio de procesos formativos lúdicos. Gutiérrez ha colaborado con artistas y cineastas como Kees Hin, Linda Bannink, Sebastián Díaz Morales y Yael Bartana, entre otros. Ha recibido numerosos reconocimientos nacionales e internacionales.  
Desde afuera puede parecer un lugar idílico, la casa se erige impresionante y hermosa, con terrazas exquisitas y extensas superficies de tierra en derredor. Si un caminante pasara, quizá envidiaría tal tranquilidad y belleza: la gente que vive aquí debe ser feliz pues tiene todo lo que podría desear. En la superficie, Partes de una familia muestra una vida perfecta en un entorno perfecto. Cada día pasa con el mismo ritmo estructurado. Parece que los habitantes de esta casa, mis padres, han encontrado una manera pacífica de coexistir. Hace cuatro años, mi padre se jubiló y empezó a escribir sus memorias a la edad de setenta y siete años. Unos meses después, me pidió que hiciera algunos dibujos para su libro. Cuando tenía veintidós años gané el primer lugar en un Concurso Nacional de Dibujo en México y, desde entonces, mi padre insiste en que debería dejar el cine y volver al dibujo, por lo que trata de buscar excusas para devolverme al camino que realmente me conduciría al éxito. En vez de ello, le propuse a mi padre hacer una película acerca de cómo escribió sus memorias. Dudó por un día o dos, pero después le gustó la idea y así fue como originalmente se rodó parte del material para este film. El plan era hacer una película sobre mi padre y algunos de los temas que trata o menciona en sus memorias. Mi madre ya estaba molesta desde que mi padre empezó a escribir sobre su vida y aventuras, pero se puso furiosa cuando yo y mi esposa Linda -quien fue mi asistente- comenzamos a seguir a mi papá por todas partes con la cámara. Mientras filmábamos a mi papá en la casa, mi madre aparecía al fondo del encuadre cada tanto, como si ignorara el hecho de que estábamos haciendo una película sobre mi papá. Medio año después, pensé en hacerle una entrevista a mi madre para la película de mi papá. Incluir por lo menos una entrevista con mi mamá hablando acerca de mi papá y una entrevista de mi papá hablando acerca de mi mamá, me parecía una razonable y buena idea. Y así lo hice. Una noche fuimos con la cámara y los micrófonos al “cuartel general” de mi mamá en la casa, y la noche siguiente hicimos lo mismo en el “cuartel general” de mi papá. Durante horas les pregunté fundamentalmente acerca del otro. Estas dos entrevistas cambiaron mis planes significativamente. Presenciar y constatar su amor perdido, dolor y soledad, me hizo considerar la idea de hacer más bien un film sobre mis padres y su amor roto. Me mudé de casa de mis padres cuando tenía dieciocho años. Ahora tengo cuarenta y cinco. Hace algunos años, mi esposa holandesa, nuestro hijo de seis años y yo, emigramos a los Países Bajos. Desde entonces, cada vez que vamos a la Ciudad de México, nos quedamos en casa de mis padres. Tres viejas caballerizas remodeladas al otro lado del jardín convertidas en un pequeño bungalow, se han vuelto nuestro hogar cuando visitamos México. La pequeña casa tiene una increíble vista al jardín en toda su extensión, al estanque, los patios y a la casa central, cuyo interior se puede ver a través de sus grandes ventanales. Por lo general, nos quedamos por un período de cuatro a seis semanas. Viviendo al otro lado del jardín, he sido testigo de esta increíble especie de tableau vivant. Así es como seguí filmando la vida cotidiana en la casa de mis padres, con muchos de sus detalles y tiempos, observando de lejos y de cerca, capturando el paso del tiempo y la extraña quietud que tiene este lugar. A lo largo de mis visitas, también filmé muchas situaciones íntimas debido a mi proximidad y estrecha relación con ellos y con Lore, su cocinera. Lore empezó a trabajar y a vivir con mis padres desde que se casaron. Lore me cuidó cuando era un bebé. Lore tiene la misma edad que mi madre. Nunca se casó. La relación de Lore con mi familia, al igual que la de muchas otras mujeres en México que toda su vida viven con y trabajan para otras familias renunciando a su propia vida privada, es también un asunto complejo. Como mencioné antes, empecé a filmar con la asistencia de mi esposa, pero conforme fuimos avanzando en el tema de la película, sentimos la intimidad creada entre mis padres y yo era un ingrediente importante del film, así que decidimos que debía continuar solo. Era un tema sensible, en el que a veces debía intercambiar posiciones de director a hijo y viceversa. No fue la primera vez que quise filmarlos. Como artista visual, he hecho numerosos experimentos en video con ambos, y más recientemente he vuelto a ellos con otros proyectos fílmicos, de modo que a lo largo de los años se han acostumbrado a verme sosteniendo la cámara. Esto hizo posible que pudiera seguirlos sin incomodarlos, logrando que se sintieran cómodos para abrirse frente a la cámara. Siendo su hijo, a veces ambos trataron de hacerme parte de su batalla, esperando que me pondría de su lado. Como yo estoy del otro lado, ellos hablan directamente hacia la cámara y subsecuentemente hacen del espectador parte de su vida. Por más de tres años y a lo largo de seis diferentes visitas, los filmé en su casa. Tras casi nueve semanas de edición en los Países Bajos y antes de hacer el picture-lock del film, regresé a México a enseñarles el primer corte. A pesar de que siempre estuvieron al tanto de que estaba haciendo una película sobre su complicada relación, me sentía nervioso. Tras ver el filme, mis padres estuvieron de acuerdo en algo: “Es muy buena. Es una bella película pero muy triste”, dijeron ambos. Y entonces, tras un largo silencio, mi papá dijo: “Vale la pena mostrarla. Es como un film de Bergman… toca aspectos que conciernen a cualquier ser humano en este planeta". “Es bueno que la gente la vea y se dé cuenta de lo fácil que es echar a perder tu vida”, dijo mi mamá. Alguien me habló de una investigación sobre esperanza y miedo entre la gente; parece que la mayoría de los seres humanos en el planeta tiene la esperanza de morir junto a un familiar cercano, y su principal temor es que sus relaciones cercanas desaparezcan. Me pregunto qué pasará con mis padres. Partes de una familiapuede ser considerado un documental de interés humano. Mucha gente estará familiarizada con la situación: en vez de disfrutar del tiempo libre y sus últimos años juntos, muchas parejas de adultos mayores parecen atrapadas y se hacen la vida imposible. Las generaciones más jóvenes vemos a nuestros padres y abuelos peleando, incapaces a la vez de encontrar un equilibrio en nuestras propias relaciones. Es un tema universal.  
"The International Critics Prize for best international documentary goes to an account of an elderly couple, locked into fifty years of a once-loving marriage behind the bars of upper middle-class affluence in an isolated villa in Mexico City. They share a home but not their lives. As their marriage disintegrates before the camera of their filmmaker son, each copes with alienation on their very own terms. This is a cinematically distinct study of a strangling relationship that was once called love". Fundamentación del Jurado de la Fipresci (Thessaloniki 2013)  

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