cine

VIVA MÉXICO

Documental

Su voto: Nada Media: 5 (Votos:3)
  • Aquí tenéis el coloquio posterior a la proyección www.casamerica.es/?q=cine/viva-mexico
  • Aquí tenéis el coloquio posterior a la proyección www.casamerica.es/?q=cine/viva-mexico
  • Aquí tenéis el coloquio posterior a la proyección www.casamerica.es/?q=cine/viva-mexico
  • Aquí tenéis el coloquio posterior a la proyección www.casamerica.es/?q=cine/viva-mexico
  • Aquí tenéis el coloquio posterior a la proyección www.casamerica.es/?q=cine/viva-mexico

Coloquio celebrado tras la proyección del documental 'Viva México' el pasado 16 de mayo de 2011 en Casa de América.

México 2010 / 120’

www.vivamexicofilm.com

Dirección y guión: Nicolas Défossé.

Sinopsis: Los Ángeles, Estados Unidos. Emigrantes mexicanos son perseguidos por la policía, mientras luchan para sobrevivir sin renunciar a su cultura. Del otro lado de la frontera, en las montañas del sureste mexicano, amanece con neblina. Es primero de enero de 2006, miles de indígenas zapatistas despiden a su vocero, el subcomandante Marcos. Su misión: recorrer durante seis meses todo el país para escuchar las palabras de resistencia de los mexicanos y las mexicanas que luchan por un México mejor. Así arranca el viaje que planea llegar hasta la frontera con Estados-Unidos y que apuesta por “empezar a construir el espejo que somos abajo”. La apuesta no va sin riesgos y lo que empezó como murmullo aislado se hace grande en el grito de cientos de miles: ¡Viva México!  ¿Cuál será la respuesta del poder?

283 logofinalcolor.jpg

www.adocma.blogspot.com

¡Viva México!

México 2010 - DV-CAM – color – 120’

www.vivamexicofilm.com

Dirección: Nicolás Défossé.
Producción: Terra Nostra Films.
Producción ejecutiva: Daniela Contreras Calcáneo, Nicolas Défossé.
Guión Nicolas Défossé.
Cámara y sonido: Nicolas Défossé, Carlos Pérez Rojas.
Montaje Nicolas Défossé.
Diseño sonoro y mezcla: Adolfo Hernández Santisteban, Gabriel Coll Barberis.
Música original: Fermín Orlando, Angel Chacón, Sebastián Coll.
Post-producción de imagen: Carlos Rossini.
Animación gráfica: Vincent Défossé.

Película realizada con el apoyo de: SCAM-"bourse brouillon d'un rêve" (Francia), Bambú Audiovisual (México), Sonipro (México), Promedios (México), Ojo de Tigre Video (México), YaMoy (Francia), La Garrafona (México), La Otra Mirada (México).

 

Nicolas Défossé (París, Francia, 1973)

Director y productor. Es egresado de la Universidad París-Sorbonne, con maestría en Filosofía, seguida de estudios cinematográficos. Editor de documentales en Francia hasta el 2000, año en que viaja por primera vez a México país en el que actualmente reside y ha realizado varios documentales y donde es co-fundador de la casa productora mexicana Terra Nostra Films. En 2006 y 2007, realiza y co-produce una serie de diez documentales de corto y mediano metrajes que visitan a pueblos indígenas, comunidades campesinas y pescadores del Norte de México, descubriendo la vida cotidiana de sus protagonistas y las situaciones que enfrentan para mantener su tierra e identidad. Estos documentales fueron presentados en festivales en México, América Latina, Europa e India.

¡Viva México! es su primer largometraje documental y ha ganado varios premios, entre ellos el premio Savador Allende al Mejor Documental en elFestival Latinoamericano de Documental y de Ficción de Bruselas (Bélgica, 2010).

Premios

Premio "Salvador Allende" al Mejor Documental. Festival de Cine Documental y de Ficción Latinoamericano de Bruselas. Bélgica, 2010

Premio del Público al Mejor Documental Independiente. Encuentros de Cine Latinoamerciano. Burdeos, Francia, 2010.

Premio del Público al Mejor Documental. Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos. Sucre, Bolivia, 2010.

Premio del Público al Mejor Documental. Festival de la Memoria. Tepoztlán, México, 2009.

Mención Honorífica del Premio “José Rovirosa” al Mejor Documental Mexicano del Año, otorgado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM, México, 2009).

Festivales

Selección Oficial. Festival Internacional de Cine Latinoamericano de Los Ángeles. Estados Unidos, 2010.

Selección Oficial. Encuentro Hispano-Americano de Cine y Video Documental Independiente “Contra el silencio todas las voces”. Ciudad de México, 2010.

Selección Oficial. Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos FICDH. Ciudad de México, 2010.

Selección Oficial. CINEMASÍ. Festival de Cine Latinoamericano. Helsinki, FInlandia, 2010.

Selección Oficial. Festival Internacional de Cine Latinoamericano de Londres. Inglaterra, 2009.

Selección Oficial.  Festival de Cine Latino de Flandes. Bélgica, 2010.

Selección Oficial. Festival Internacional de Cine de Aguascalientes. México, 2010.

Selección Oficial. Festival Internacional de Cine de Puebla. México, 2010.

Selección Oficial del Esperanza World Music Festival. Namur, Bélgica, 2010.

MUDAV. Muestra de Documental Antropológico de Valdivia. Chile, 2010.

 

¡Viva México! corre el riesgo de ser relegado demasiado rápido a la categoría de "cine militante" o "película de propaganda". Esta catalogación puede ser hecha tanto por ciertos activistas que encontrarán en el film la presencia de algunos de sus valores como por ciertos críticos de cine que apuntarán, por ejemplo, el uso de ciertos recursos estilísticos para no tomar en serio la forma cinematográfica que la película intenta construir.

Uno de los aspectos de ¡Viva México! que cuestiona, por ejemplo, uno de los "presupuestos” críticos más comunes, concierne a la cuestión del lugar del autor. Se sabe bien que una condición sine qua non para que a una película se le conceda el estatuto de "película de autor" tiene que ver con el lugar que el autor asume en su película, lo peor siendo que el autor se ausente de su película, que ya no sepamos donde está, de donde se está mirando, de donde se está hablando, de donde se está dirigiendo, etc...

En ¡Viva México!, cuando la presencia del autor tiende a borrarse, sería sin embargo una confusión interpretarlo como una mera ausencia en vez de tratar de entender que esa borradura está relacionada con la problematica que desarolla la película: la de la escucha y de la construcción, a traves de todos los “yo” que la película pone en escena, de un “nosotros”, de un sujeto colectivo. Tal vez sería más apropiado hablar de un uso asumido de la máscara: en eso que el autor decide desaparecer a veces, perder su “yo” en el “nosotros”, en parte en una estrategía de la máscara colectiva que está de hecho relacionada con la filosofía zapatista del uso de la máscara desarollada en ciertos puntos de la película.

Este desvío hacia el "nosotros" crea sin duda una forma "impura", pero que en última instancia participa de una reflexión sobre el lugar del autor y del espectador frente a la imagen, pasando por alto ciertas prohibiciones creadas alrededor del concepto - a menudo mal entendido – de "autor", a quien se le pide con demasiada frecuencia firmar la totalidad de sus planos o al menos de sus secuencias, siendo uno de los efectos perversos de esta ortodoxia la proliferación de muchas películas declaradas de autor pero constituidas principalmente por efectos de firma.

Hay que señalar la relación entre lo mismo y lo otro, la insistencia, la "Repetición" asumida por la película a través de testimonios que se repiten temáticamente. Es sobre todo a través de la forma misma de estos testimonios, “en situación”, que aparece la estructura subterránea de la película y su verdadero tema. Más allá del despliegue lineal de la historia y de la iniciativa ciudadana de la Otra Campaña, captada dentro de un momento del devenir histórico y buscando unir las rebeldías dispersas a lo largo del país, la película nos invita en realidad a una estructura del retorno, con la obsesión de cada encuentro, de cada lugar-persona-cuerpo-palabra, de completar el fresco de un rostro  colectivo, del espíritu de un pueblo. No es casualidad si la Otra Campaña no aparece en el título de la película porque de lo que se trata es de México y de la celebración del espíritu de su pueblo: ¡Viva México! El verdadero tema está en la búsqueda casi obsesiva del alma de un pueblo y de cierto espíritu de lucha – el contexto histórico de los eventos de la Otra Campaña así como la figura del Subcomandante Marcos son una oportunidad privilegiada de revelar el espiritú de un pueblo y este espíritu de lucha.

Una película si apunta hacia el mundo, y más aún un documental, no es un objeto de consumo ordinario, sino un trampolín para la reflexión y el debate sobre una determinada realidad del mundo del cual somos los contemporáneos. ¡Viva México! ambiciona provocar la discusión, el debate y la reflexión. Pero lo logrará mejor, si aparte de su contenido estamos también atentos a su forma. Al final, lo que vemos en pantalla es menos del 0,5% de los materiales grabados: 2 horas de película por unas 450 horas de grabación. No se trata tanto de la selección de los "mejores momentos". Lo que determina la elección de mostrar tal cosa al lado de tal otra, es el intento de disfrutar y celebrar lo singular pero también, y tal vez sobre todo, es el intento de problematizar lo singular en una busqueda del universal : México siendo como la Idea llevandonos a ese universal, ese Grial, que nos ayuda finalmente a acceder/reencontrar lo que, más allá de la colección de individuos aislados tales como mónadas o categorías socio-profesionales, hace emerger esa figura y esa energía primera del pueblo y de su espíritu.

Película romántica, en el sentido de créer en el vínculo del que renace lo “posible”, la “Idea”, el Ideal, la Utopía. Romántica también al hablarnos de “la emoción de los comienzos” –lo propio del ciné, según la crítica Serge Daney, en contraposición a la TV que es “el saber cómo acomodar los restos”– “y lo propio del viaje” entendido en su sentido no turístico : ir al encuentro del otro, crear vínculo, hacer pases. Pero es también una película violentamente realista, que trata de la violencia desde ese “nosotros”, desde “los de abajo”, desde quienes la viven en su carne propia en el lugar exactamente opuesto al de los que la justifican desde “arriba” como legítima por ser legal, desde ese lugar y esa actitud tan común en la TV, en los políticos y hasta en cada uno de nosotros cuando olvidamos nuestra dimensión de sujeto ético y nos volvemos objetos de un sondeo de opinión o de consumo.

Es en esta tentativa de combinar el realismo y el romanticismo que se encuentra el esfuerzo de la película y su ética: estar más cerca de la gente, de su sufrimiento diario y de su alegre rebledía. El uno y el otro. El uno con el otro.