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Los perros

Marcela Said

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Presentación especial  de Los perros, de Marcela Said, en el marco del festival 'Cine por Mujeres'.

Chile-Francia-Argentina-Alemania-Portugal, 2017 / 94’. (+12)

Estreno Mundial Festival de Cannes. Francia, 2017. (Semana de la Crítica).

Dirección: Marcela Said.
Intérpretes principales: Antonia Zegers, Alfredo Castro, Rafael Spregelburd, Alejandro Sieveking, Elvis Fuentes, Juana Viale.
Sinopsis: Mariana (Antonia Zegers) es una mujer de cuarenta y dos años perteneciente a la burguesía chilena cómplice de la dictadura. Menospreciada por su padre (Alejandro Sieveking) y por su marido, que solo se preocupa de su trabajo, Mariana siente una extraña atracción por Juan (sesenta y dos años, Alfredo Castro), su profesor de equitación y ex coronel del ejército con un pasado oscuro.

Fecha: 21 de marzo de 2018.
Hora: 19.30.
Lugar: cine Casa de América. Sala Iberia.

Iberia

Aforo: 90 localidades.
Entrada libre hasta completar aforo.
Las entradas de cine se distribuirán una hora antes del comienzo de la proyección.  

Casa de América

Dirección: Marcela Said. Producción: Cinema Defacto (Francia), Jirafa (Chile) Augenschein Filmproduktion (Alemania), Rei Cine (Argentina), Terratreme (Portugal). Producción asociada: Bord Cadre Films (SUIZA). Productores: Sophie Erbs, Tom Dercourt, Augusto Matte. Coproductores: Benjamín Doménech, Santiago Gallelli, Jonas Katzenstein, Maximilian Leo. Productora ejecutiva: Marianne Mayer Beckh. Productores asociados: Dam Wechsler, Jamal Zeinal Zade. Guion: Marcela Said. Fotografía: George Lechaptois. Dirección artística: María Eugenia Hederra. Montaje: Jean de Certeau. Sonido: Boris Herrera, Leandro de Loredo. Música: Grégoire Auger. Intérpretes principales Antonia Zegers, Alfredo Castro, Rafael Spregelburd, Alejandro Sieveking, Elvis Fuentes, Juana Viale.

Marcela Said (Chile, 1972). Directora y guionista. Cursó estudios en la Universidad Católica de Chile, donde se licenció en Estética. En 1996 se trasladó a Francia para hacer un máster en técnicas y lenguajes de medios en La Sorbona. En 1999 estrenó su primer documental, Valparaíso, producido por Les Films d’Ici para la televisión francesa. Dirigió en 2001I Love Pinochet, un documental centrado en los adherentes al dictador chileno que fue galardonado en los festivales de cine de Valparaíso y en el Internacional de Documentales de Santiago (FIDOCS), además de obtener un Premio Altazor [de las Artes Nacionales].​ Junto a Jean de Certeau realizó en 2006 un tercer documental, Opus Dei, una cruzada silenciosa, centrado en la influencia de esa organización católica en Chile, que obtuvo el Premio Sienna 2007. Su siguiente film, también codirigido con de Certeau, El mocito, está centrado en la historia de Jorgelino Vergara, un hombre que trabajó en un centro de tortura durante el régimen militar chileno. Fue estrenado en la Berlinale 2011, y obtuvo el premio Horizonte en el Festival de Cine Documental de Múnich 2011 (DOK München), el premio de la crítica en el FIDOCS 2011 (Santiago), el premio de la crítica en el Festival de Valdivia y el Premio Altazor 2012, en la categoría de dirección de cine documental. Su primera película de ficción El verano de los peces voladores (2013), estrenada en la Quincena de Realizadores de Cannes, obtuvo el premio de la crítica en Biarritz, mejor director en River Run en Estados Unidos, entre otros. Su segundo largometraje de ficción Los perros (2017) fue estrenado mundialmente en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes y en la selección oficial del Festival de San Sebastián donde obtuvo el premio Horizontes Latinos.

Los orígenes: el coronel Cuando realicé mi primer largometraje documental, El mocito, conocí a Juan Morales Salgado, ex coronel del ejército que en aquel momento era profesor de equitación en un centro ecuestre cercano a Santiago. Durante la dictadura, Juan Morales fue el jefe del centro de detención Simón Bolívar, en el que desaparecieron centenares de personas. Quería entrevistarlo en relación con aquello. Cuando vi que no quería hablar del pasado, orienté nuestra conversación hacia la única cosa que parecía que nos vinculaba: nuestro amor por los caballos. Le pregunté si aceptaría darme lecciones, pensando que era la única manera de establecer una relación con él. Bajo la reprobación de mi entorno, Juan Morales fue mi profesor durante dos años, hasta su condena en julio de 2011. Aquellos dos años que compartí con él fueron bastante especiales, pero puedo testimoniar que fue una de las experiencias más ricas de mi vida. Hoy está en la cárcel, donde permanecerá hasta el fin de sus días. La idea de Los perros nació de aquel encuentro. Un personaje dual: Mariana Cuando acometí la escritura del guion, comprendí que aquello que escribía no era una historia de amor entre el coronel y Mariana, como muchos creían, sino la historia de un mundo patriarcal, la historia de una mujer rodeada por cuatro hombres feroces: el marido, el padre, el coronel y el policía. Una mujer que navega en aguas turbulentas, como buenamente puede, afrontando el caos, para encontrarse con su vida y sin elegir siempre lo mejor. El mundo de Mariana es complejo. A través de sus ojos, penetramos en la burguesía chilena, una sociedad marcada por la violencia y la negación de sus responsabilidades respecto de la dictadura y los crímenes cometidos. La línea que separa el bien del mal es más delgada de lo que uno se imagina. Siempre me ha gustado tratar los claroscuros, las sombras, los matices incluso al interior de mis personajes. “El coronel”, verdugo y salvador, un único y solo personaje que entremezcla el crimen y la redención, el deseo y la repulsión, el dolor y el éxtasis. Así como “el padre” castrador y protector o “el marido” amante y torturador o “el policía” justiciero y manipulador. Los perros es la historia de una mujer mal amada, que desea y teme salir del sufrimiento. Desde este punto de vista, la trayectoria de Mariana no se corresponde en ningún caso con una epifanía, sino que es una constatación mucho más realista sobre la dificultad de romper las ataduras. Cuando Mariana decide quedarse cerca del coronel se condena, porque al vincularse con quien es considerado una escoria, cuestiona la responsabilidad colectiva más allá de la responsabilidad individual. Agita el fondo de un pasado que compromete hasta su familia. Sin ninguna otra opción al final que regresar a su servidumbre voluntaria. La burguesía Conozco muy bien el universo que describo. Se trata de un entorno hermético, que marca los cuerpos, las ideas, la actitud de quien es un advenedizo o es su heredero. Cualquier salida de ese marco es definitiva, penalizada con un tácito rechazo, social, familiar y económico. Las desigualdades sociales que inflaman las relaciones entre las distintas clases, lejos de atenuarse con el retorno de la democracia -hace ahora veinticuatro años-, resultan cada vez más marcadas. Si los militares han sido llevados ante la justicia por su rol bajo la dictadura, las clases dirigentes que dieron apoyo a Pinochet y se enriquecieron bajo su tutela, hasta ahora siempre se han blanqueado. Recién las nuevas generaciones, afortunadas o no, se atreven hoy a cuestionar la falsa imagen de paz social en Chile. Esto instaura una tensión en el seno de las clases dirigentes tradicionales, quienes ven en estos jóvenes, una amenaza permanente sobre la perpetuación de su poder. Así pues, el contexto de la película es el de un país dominado por una violencia sorda, donde los cuarentones bien nacidos que rodean a Mariana desprecian a la Junta Militar, cerrando los ojos sobre los orígenes de su propia prosperidad. Esta atmósfera de amenaza inunda la película y transmite al espectador el sentimiento de una inseguridad permanente. Pese al fuerte anclaje contextual de la película, se trata en el fondo de una historia universal. La idea de que “un hombre no puede reducirse a un acto” es central. Fácilmente pueden establecerse paralelismos, por ejemplo, con la burguesía de la vieja Europa, de fuerte tendencia patriarcal, especialmente evocada en el cine de Antonioni.

Premio Horizontes Festival Internacional de Cine de San Sebastián, España, 2017. (Horizontes Latinos) Mejor largometraje de ficción Festival de Biarritz-América Latina. Francia, 2017. Premio Radio Exterior de España Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. España, 2017. Premio a la mejor actriz (Antonia Zegers) Festival Internacional de Cine de Estocolmo, Suecia, 2017 Premio a la mejor película Festival Internacional de Cine de Calcuta. India, 2017. Premio al mejor guion Festival internacional de Cine del Cairo. Egipto, 2017. Mención especial del jurado Festival de Cine de Munich. Alemania, 2017. Premio a la mejor ópera prima Festival Internacional de Cine de Tarragona. Cataluña, España, 2017. Premio de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica - ACPC Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, Cuba, 2017.

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