historia

Entre París y Arequipa
6 de octubre

Entre París y Arequipa: Flora Tristán y la genealogía del feminismo socialista

Conferencia ‘Entre París y Arequipa: Flora Tristán y la genealogía del feminismo socialista’dentro de la segunda edición del ciclo Mujeres hispanas: creadoras de la Historia y la Cultura en español’, realizado por la Casa de América, el Círculo de Orellana y la Comunidad de Madrid, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Oficina del Español. 

Flora Tristán nació en París como hija ilegítima de un aristócrata arequipeño y una francesa.  Vivió casi siempre en malas condiciones hasta que tras la muerte de su padre y luego de sufrir un matrimonio violento con André Chazal, decidió huir de aquel ambiente opresivo. Sus viajes a Perú (1833-34), son narrados en Peregrinaciones de una paria. Posteriormente viajó a Londres en 1840, donde sus reflexiones al respecto quedaron reflejadas en Paseos en Londres. 

Estas experiencias la radicalizaron al denunciar la explotación obrera, la prostitución y la opresión de género que señaló como síntomas de la degradación del capitalismo.  En La Unión Obrera (1843), publicada cinco años antes del Manifiesto Comunista, acuñó la célebre frase: «¡Proletarios del mundo, uníos!», proponiendo la organización obrera con especial atención en la igualdad de género y sobre todo en la educación universal como ejes revolucionarios. Murió de tifus en Burdeos a los 41 años, dejando un legado invisibilizado por mucho tiempo, pero felizmente recuperado por el feminismo. 

Bienvenida: 
- Casa de América. 
- Leticia Espinosa de los Monteros Rosillo, fundadora y presidenta del Círculo de Orellana. 

Conferenciante: 
- Jorge Eduardo Benavides, escritor peruano. 

Fecha y hora:
📅 Martes 6 de octubre de 2026. 
⌚ 19.00h.  
📍 Anfiteatro Gabriela Mistral | acceso por C/ Marqués del Duero, 2.
▶ Entrada con inscripción.  

Organizan:

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Flora Tristán 

Nació en París como hija ilegítima de un aristócrata arequipeño y una francesa.  Vivió casi siempre en malas condiciones hasta que tras la muerte de su padre y luego de sufrir un matrimonio violento con André Chazal, decidió huir de aquel ambiente opresivo. Sus viajes a Perú (1833-34), son narrados en Peregrinaciones de una paria. Posteriormente viajó a Londres, en 1840; sus reflexiones al respecto  quedan reflejadas en Paseos en Londres. Estas experiencias la radicalizaron al denunciar la explotación obrera, la prostitución y la opresión de género que señaló como síntomas de la degradación del capitalismo.  En La Unión Obrera (1843), publicada cinco años antes del Manifiesto Comunista, acuñó la célebre frase: «¡Proletarios del mundo, uníos!», proponiendo la  organización obrera con especial atención en la igualdad de género y sobre todo en la educación universal como ejes revolucionarios. Murió de tifus en Burdeos a los 41 años, dejando un legado invisibilizado por mucho tiempo pero felizmente recuperado por el feminismo.   

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